Un rasgo habitual de los trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia o la bulimia es la falta de conciencia del trastorno y, en consecuencia, la falta de motivación para recuperarse.
En los chicos que han tenido anorexia, el desarrollo físico puede verse alterado, especialmente en lo referente a la talla, la masa muscular y la densidad ósea.