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Señales de alarma de la bulimia nerviosa

Se caracteriza por episodios repetidos de ingesta excesiva de alimentos en un período corto de tiempo
Anna Aranda Reig

Anna Aranda Reig

Psiquiatra. Unidad Funcional Integrada de Trastornos de la Conducta Alimentaria. Área de Salud Mental
Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
Señales alarma bulimia

La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que afecta especialmente a las mujeres. A pesar de que también se puede manifestar en hombres, hay muchos menos casos. Del mismo modo que pasa con la anorexia nerviosa, las personas con bulimia muestran una preocupación excesiva por el peso, la imagen y la figura corporal. Acostumbra a ser un trastorno más difícil de detectar, ya que la persona afectada puede presentar un peso normal, peso bajo o sobrepeso.

Pasa fácilmente desapercibida, sobre todo por el entorno, y es bastante frecuente que la familia y las personas más cercanas no tengan constancia de ello. La persona la vive con sentimientos de vergüenza y culpa. Por este motivo, se suele pedir ayuda cuando el problema ya está avanzado, de modo que es habitual que se consulte en la edad adulta.

Tratamiento bulimia

¿Cómo se diagnostica y se trata la bulimia nerviosa?

Una bulimia puede ser el debut de un trastorno de la conducta alimentaria, pero también es frecuente que aparezca como resultado del viraje desde una anorexia nerviosa (por la cual se está o se había estado en tratamiento). En la etapa infantojuvenil presenta una prevalencia  aproximada que se sitúa entre el 1-3 %.

La aparición de una bulimia nerviosa es multifactorial. Influyen en ello:

  • Factores genéticos.
  • Factores psicológicos, como puede ser la autoexigencia y el perfeccionismo.
  • Factores sociales. Actualmente, tenemos un modelo de belleza que valora la delgadez, existe mucha presión social por la imagen corporal y las redes sociales alimentan estos modelos.
  • Factores familiares. La familia tiene que ser un modelo saludable en valores corporales y hábitos alimentarios.
  • Factores desencadenantes.  Se relacionan con una experiencia emocional negativa, como ha sido, por ejemplo, el confinamiento.
  • Factores de mantenimiento.  Incluyen los factores mencionados (psicológicos, individuales, familiares y sociales).
Consejos anorexia vacaciones

La anorexia y la bulimia durante las vacaciones de verano

La bulimia nerviosa se caracteriza por: 

  1. Episodios de atracones (ingesta voraz y descontrolada) en los cuales se ingiere una gran cantidad de alimento en poco espacio de tiempo y generalmente en secreto, con la sensación de descontrol.
  2. Presencia de conductas compensatorias inadecuadas para intentar rebajar los efectos de las sobre ingestas/atracones (vómitos autoinducidos, aumento de la actividad física, ayuno, laxantes o diuréticos).
  3. Incomodidad con la imagen corporal y el peso:  aun así, no se producen necesariamente alteraciones en el peso, ya que tanto pueden presentar peso normal, como peso bajo o sobrepeso.

Factores de protección para evitar la aparición de una bulimia nerviosa:

  • Favorecer una autoimagen corporal positiva.
  • Desarrollar un sentido crítico en relación con los ideales estéticos.
  • Promover hábitos alimentarios positivos.
  • Realizar, al menos, una comida al día en familia.
  • Evitar conversaciones que hablen del aspecto físico o el peso.
  • No hacer dietas sin control médico.
  • Pedir ayuda ante cualquier sospecha.

Señales de alarma de una bulimia nerviosa:

  • Ir al baño inmediatamente después de las comidas y con frecuencia.
  • Hacer comentarios despectivos sobre el propio cuerpo.
  • Seguir dietas o rechazar determinados tipos de alimentos.
  • Hacer ejercicio físico intenso.
  • Cambiar de peso bruscamente.
  • Tener cambios de humor frecuentes.
  • Tener gastos excesivos no justificados, que puedan responder a comprar comida a escondidas.
  • Tener diarreas frecuentes sin motivo aparente.
  • Tener lesiones (cicatrices, callos) en los dedos de las manos.