Transformar las voces que dañan en voces que cuidan en el contexto de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) implica identificar las voces internas negativas y luego cambiarlas por pensamientos que fortalezcan y protejan.
Identificar cuándo habla el trastorno de la conducta alimentaria y cuándo la persona real es un proceso complejo, ya que los pensamientos del trastorno a menudo se confunden con los propios.
La ingesta emocional puede llevar a un incremento en el riesgo de tener sobrepeso y obesidad, y con ello, enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2.
La ingesta emocional se refiere a aquellas situaciones en las que una persona consume alimentos en respuesta a emociones como la tristeza, la ansiedad, la rabia o el aburrimiento, en lugar de hambre física.