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El cuidado bucodental de las personas autistas

Prevenir y minimizar el impacto de ir al dentista
Marta Romero

Marta Romero Solsona

Responsable del Área de Gestión de Proyectos e Innovación
Centre de Recursos per l’Autisme de Barcelona (CRAB)
Montse Codina

Montserrat Codina Méndez

Enfermera especialista Child Life. Referente de autismo
Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
Sònia Tordera

Sònia Tordera Capdevila

Psicóloga especialista Child Life. Coordinadora del Servicio de Child Life y referente de Neurología
Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
TEA y dentista

A todas las personas nos genera cierta ansiedad ir a una visita odontológica, pero esta ansiedad aumenta y se puede convertir en un verdadero reto para las personas autistas, si no pueden contar con los apoyos necesarios.

Hay estrategias que pueden mejorar mucho la experiencia en la consulta odontológica, pero lo más importante es prevenir para evitar, en la medida de lo posible, tener que ir con frecuencia.

La higiene bucodental

La higiene bucodental es esencial y es la mejor prevención ante muchas de las afecciones dentales. Es importante concienciarnos desde pequeños de la importancia de lavarnos los dientes como mínimo dos veces al día y generar este hábito higiénico. Para promover la higiene dental, a parte del propio ejemplo que debemos dar, hay algunos materiales y herramientas (vídeos, canciones, cuentos, aplicaciones...) que pueden ser de gran utilidad. Debemos ver qué apoyo le va mejor a cada persona y acompañarla en el proceso de ir cogiendo el hábito.

Algunos cuentos:

  • ¡Lávate los dientes! (Salud y bienestar para peques). Elena Blanco, Gonzalo Oñoro. Ilustraciones de Esther Bernal. Editorial Timunmas.
  • Aprende a lavarte los dientes. Equipo Susaeta. Ilustraciones de Graham Ross. Editorial Susaeta.
  • Cuentos cortos para lavarse los dientes. Abel Amutxategi. Ilustraciones de Antonio Navas. Editorial RBA.

Algunas canciones y vídeos:

Algunas aplicaciones:

Los expertos recomiendan cepillarse los dientes durante tres minutos después de cada comida (podemos usar un temporizador para visibilizar el tiempo). También es importante usar un colutorio (del sabor que se prefiera: fresa, menta…) para el enjuague bucal durante treinta segundos y no usar agua para enjuagarse la boca, ya que se pierde su efecto. Esta debe ser la meta hacia la cual nos vamos a dirigir, pero hay que ir paso a paso, sin prisa y con tacto.

En algunos casos será recomendable regular poco a poco el tiempo de cepillado, empezando por contar hasta cinco o hasta diez cuando se cepilla cada zona de la boca.

El primer paso es ver desde qué punto partimos. Es diferente una persona que se pone el cepillo en la boca, pero le falta aprender a cepillarse bien y mantener un tiempo de cepillado, a otra persona que muestre resistencia a coger el cepillo y más aún a acercárselo a la boca. Para cada situación debemos pensar qué pasos debemos seguir y qué estrategias vamos a usar para ir logrando pequeñas metas que nos llevarán a mejorar el cepillado y la higiene dental.

Por ejemplo, en algunas situaciones podemos empezar utilizando un cepillo suave y dejar que la persona lo manipule y se familiarice con él, ya que las personas que tienen hipersensibilidad es mejor que primero practiquen con un cepillo manual y, poco a poco, podrán pasar al cepillo eléctrico, en caso que sea necesario. En otros casos, será recomendable regular poco a poco el tiempo de cepillado, empezando por contar hasta cinco o hasta diez cuando se cepilla cada zona de la boca, hasta llegar al cepillado de tres minutos.

Tira de comunicación

Estrategias para mejorar la comunicación con niños y niñas con TEA

Algunas recomendaciones para la higiene bucodental:

  • Utilizar siempre el mismo tipo de cepillo y del mismo color para que la persona se pueda habituar y lo pueda identificar con facilidad. El cepillo tiene que ser suave en todos los casos. Recomendamos renovar el cepillo máximo cada 2 meses.
  • Las secuencias visuales pueden ser de gran ayuda para anticipar y planificar el proceso de lavado de dientes.
  • La pasta, inicialmente, sólo se usará con algunas personas, ya que lo más importante es que se cepillen bien los dientes. Se irá incorporando la pasta paulatinamente y en poca cantidad, comprobando qué pasta es la más adecuada (tipo, sabor…).
  • Las personas que sepan enjuagar y escupir se recomienda que usen un colutorio para el enjuague bucal al final del cepillado.
  • Es básico acompañar a la persona en el proceso de lavarse los dientes hasta que sea autónoma.
  • La higiene de antes de ir a dormir es la más importante del día, es necesario dar apoyo específicamente en este momento para asegurarnos que los dientes quedan bien limpios.
  • Cepillar los dientes por cuadrantes, de atrás hacia adelante, empezando por el lado izquierdo abajo, lado derecho abajo, lado izquierdo arriba, y lado derecho arriba. Contaremos mínimo hasta 10 antes de pasar al siguiente cuadrante o usaremos un temporizador. También se debe enseñar a cepillar diente a diente desde la encía hacia la parte baja del diente, tanto dentro como fuera de los dientes y la lengua.
Limpieza bucodental
Imagen cedida por CRAB Fundación

Siguiendo una higiene adecuada tendremos una mejor salud dental, mejor salud general y mayor calidad de vida. Aún así, tocará visitar al dentista para revisiones o por afecciones dentales. En este caso, vale la pena preguntar en el centro donde re realice la visita si tienen experiencia con la atención a personas autistas para poder planificar la visita lo mejor posible.

Minimizar el impacto de ir al dentista 

Los procedimientos médicos en general pueden generar miedo o ansiedad o pueden resultar invasivos para cualquier persona, pero para las personas autistas estas sensaciones pueden ser aún más importantes y pueden generar falta de colaboración, actitud oposicionista, reacciones imprevistas, elevada ansiedad, agitación psicomotriz y episodios de auto o heteroagresividad. En el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona el equipo de Child Life se encarga de minimizar el impacto que puede suponer para cualquier niño o niña la estancia en el hospital o afrontar procedimientos médicos o quirúrgicos.

En el caso de la visita a odontología, puede resultar siempre complicada para las personas con autismo, sobretodo por la cantidad de elementos sensoriales que pueden resultar estresantes para ellos, como:

  • Abrir la boca.
  • Introducir en la boca material médico.
  • El uso de agua con diferentes presiones y temperaturas.
  • El dolor.
  • La realización de técnicas en posición supina y sin posibilidad de control visual.
  • El ruido del instrumental utilizado.

Por eso, des del equipo de Child Life se realiza una preparación psicológica previa a la visita, también para la familia, en la que, a través del juego simbólico y la palabra, se facilita la comprensión y la anticipación de lo que pasará. En ella, se explora si ha tenido alguna experiencia previa y cómo la ha afrontado, se le explica el procedimiento y se resuelven las dudas y los miedos. También se valora la necesidad de utilizar estrategias y herramientas que puedan ayudarle a afrontar la visita, y se le entrega material (pictogramas, material gráfico...) para que pueda continuar trabajando desde casa o desde la escuela. Todo ello se hace teniendo en cuenta el nivel de desarrollo, lenguaje, comprensión y sensorialidad de la persona.

Fidget Toys

Estímulos sensoriales para personas con TEA

Es importante también elaborar un documento con el «perfil» de la persona atendida, que recoja todas sus características sensoriales, conductuales y de relación, que se facilitará al equipo profesional que lo atenderá para favorecer un ambiente y una interacción adecuados, siempre de manera coordinada. La especialista Child Life valora también la necesitad de acompañarlo durante la visita, y de ofrecerle otros recursos que le puedan ayudar, como la intervención asistida con perros.

Procurar que la persona con autismo tenga una experiencia positiva durante esta visita favorece que pueda afrontar y vivir las futuras visitas con un menor impacto.