Marta Tena Briceño
Persona con experiencia en anorexia nerviosa
Fundadora y presidenta de Cómete tus miedos

Y tú, ¿quién eres?

Desde que era muy pequeñita sentía que no encajaba. Mis gustos no cumplían con lo establecido, lo que se esperaba de mí. Me sentía fuera de lugar.  

El verano que tocó ir a la universidad estaba nerviosa, desconcertada. ¿Cómo iban los demás a querer ser mis amigos? Me entraron dudas, miedos, no confiaba en mí. Empecé a pensar que, si adelgazaba, si tenía un cuerpo aceptado por la sociedad, entonces si encajaría.  

¡Qué equivocada estaba!  

Adelgace, sí. Acabé teniendo un peso estándar, pero no lo veía suficiente. Dejé de tener el control de mi vida. La comida era lo único que podía controlar y me ceñí a eso. Conforme bajas de peso, caes en un pozo más y más hondo. Vacío, lágrimas, obsesión, inseguridad, soledad, frío…  

Llegó un momento que dejé de adelgazar. Esa impotencia hizo que comiese muy poco y pasase mucha hambre. Así llegaron los atracones y los vómitos. Cuando lo haces te sientes peor, has fallado, te estás dañando a ti misma.  

Dejé de sentir ni alegría, ni tristeza, ni emoción; no sentía nada. Estaba incómoda, insegura, frustrada, culpable por hacer sufrir a los que me quieren.

Decidí pedir ayuda y comencé a ir al psicólogo. Esa hora de la semana era mi salvación, me sentía libre, comprendida, escuchada.  

No me tenía en pie, me mareaba, no tenía energía para levantarme del sofá. Mi estómago se había hecho tan pequeño que con un vaso de gazpacho ya quería reventar. Sentía frío, frío en verano. Mi cuerpo empezó a cambiar, los órganos empezaron a fallarme, el pelo se caía, ojeras, palidez… Y muchas, muchas cosas más.  

A nivel psicológico deje de sentir. Ni alegría, ni tristeza, ni emoción; no sentía nada. Estaba incómoda, insegura, frustrada, culpable por hacer sufrir a los que me quieren. Necesitaba  compensar, excusas para todo, y miedo, sobre todo mucho miedo a todo.  

Pedir ayuda y enfrentarte a tus miedos

Llegó el momento de cambiar, de dar la vuelta. Comencé a ir al psiquiatra. Al principio sentía que no me entendía, que era una desconocida, no sabía nada de mí. Piensas que esa persona no tiene ni idea. Rechazas esa ayuda.  

Llega un momento que te das cuenta de que no puedes tú sola y empiezas a ceder. Ahora quieres recuperarte, volver a ser tú. Sin embargo, no puedes. La enfermedad está tan dentro de ti que resulta imposible, así que toca luchar contra ti misma.  

Toca enfrentarte a tus miedos, esos miedos que has ido cultivando durante mucho tiempo y ahora te toca vencerlos, comértelos, te toca dar el paso y ser una valiente.

Poco a poco vas introduciendo alimentos, vas experimentando sabores como si fuese la primera vez. Es una segunda oportunidad de volver a experimentar todo, pero esta vez tienes que luchar por ello y crecer en el camino.  

La gente que te rodea no suele entender lo que te pasa, por eso te sientes sola, confundida, y con ganas siempre de tirar la toalla. Parece más fácil estar enferma que salir de la enfermedad. Por eso es importante ver el objetivo final, centrarte en las cosas que te llenan, que te gustan.  

Poco a poco vas haciendo amigos, vas contando lo que te pasa. Eso te ayuda, exteriorizar los problemas, soltarse.  

Es un proceso en el que recaes, pero sigues adelante. Un proceso en el que los pasos para atrás no te tienen que desmotivar, sino servirte para coger impulso. 

Y después de un TCA, ¿qué?

Después de recuperarme y que me diesen el alta, decidí ayudar a las personas que están pasando por esta enfermedad, dándoles voz y ayudando a la sociedad a comprender lo que son en realidad los trastornos de alimentación. De ahí nació «Y tú, ¿quién eres?», un libro en el que cuento mi experiencia personal y ayudo a salir a aquellos que pasan por eso, a comprender de cerca a las personas que sufren y a eliminar tabúes.

Tras la aceptación nació el proyecto Cómete tus Miedos, cuyos objetivos son «concienciar, inspirar y colaborar», unos propósitos muy asociados con el libro. Ahora, estamos formados por grandes profesionales que quieren hacer llegar la asociación a todo el mundo.

Cuento mi experiencia personal y ayudo a salir a aquellos que pasan por eso, a comprender de cerca a las personas que sufren y a eliminar tabúes.

Como creo que la vida es avanzar, sin parar, aunque a veces se retroceda, volví en tiempos de la pre-pandemia a mi ciudad natal, Zaragoza, y vi que había un vacío en el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria. Decidí embarcarme en la aventura de montar una clínica especializada en el tratamiento de estas enfermedades, con profesionales bien formados y con amplia experiencia, ya que esta problemática necesita de expertos y no puede ser tratada por cualquier persona, pues se puede cronificar. Mi objetivo es luchar contra eso y que las personas afectadas sufran lo menos posible. Por eso Renace TCA y Salud Mental es un proyecto para el tratamiento interdisciplinar de estas enfermedades, que cuenta con psiquiatras, psicólogos y nutricionistas, que establece convenios con hospitales y que ofrece supervisiones semanales para dar a cada persona lo mejor.

Al final, la vida es avanzar, luchar por lo que crees, ceñirte a eso y, aunque las cosas se pongan complicadas, que sí, se ponen y mucho, creer que puedes salir, que puedes superar cualquier cosa si le pones ganas, empeño y si te apoyas en la gente (por poca que sea) que te rodea.

Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 14 de Febrero de 2022
Última modificación: 10 de Marzo de 2022
Colectivos

Marta Tena Briceño tuvo un trastorno alimentario del que estuvo recuperándose durante seis años, mientras estudiaba la carrera de Ingeniería industrial. En este tiempo se dio cuenta del tabú que existe sobre estas enfermedades de salud mental y decidió dar un paso y hablar de esta realidad a través de su experiencia.

Con este propósito publicó el libro «Y tú, ¿quién eres?» (2018) y creó el proyecto Cómete tus miedos (2019), organizando foros anuales para concienciar acerca de los trastornos de alimentación.

Pero su implicación no quedó aquí, sino que, viendo el incremento de casos de TCA durante la pandemia, se dio cuenta que en la ciudad de Zaragoza faltaba algún centro que ofreciera tratamientos personalizado con profesionales formados. Y por ello impulsó la creación de la clínica Renace TCA y Salud Mental.

Ahora, en 2022, publica su segundo libro «Esta soy yo», que responde a la pregunta:¿qué pasa después de tener y superar un trastorno de alimentación?