¿Dónde acudir si se detecta un trastorno de la conducta alimentaria?

En caso de que la familia o la escuela observe algunas de las señales de alarma descritas anteriormente y que signifiquen un cambio significativo en su normal funcionamiento, los padres se deben poner cuanto antes en contacto con su pediatra o médico de familia para que valore un posible trastorno alimentario. En caso afirmativo, se deberá derivar, o bien a un centro de salud mental infanto-juvenil (CSMIJ) o a una unidad específica de trastornos de la conducta alimentaria, para iniciar una intervención terapéutica adecuada para cada caso. Es de suma importancia una intervención precoz especializada y la colaboración de la familia para una mejor respuesta terapéutica.