Evolución y recuperación de los trastornos de la conducta alimentaria

El tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria acostumbra a ser largo y complejo. De media, hasta la curación definitiva, el proceso terapéutico puede durar entre 3 y 4 años. Una de las características de la evolución es que no acostumbra a ser lineal, sino que se desarrolla con altibajos.

Los factores que se han asociado a una buena evolución de la enfermedad son la detección precoz, el inicio de un tratamiento especializado y la intervención familiar.

En contra, para la anorexia nerviosa, un inicio de la enfermedad en edad prepuberal o en la edad adulta, la presencia de conductas purgativas y un muy bajo peso al inicio del tratamiento se asocia a un pronóstico desfavorable. En la bulimia nerviosa, una elevada impulsividad, el abuso de sustancias y los trastornos de personalidad asociados se relacionan con una evolución negativa.

Por lo que se refiere a la recuperación, según estudios de seguimiento a 5 y 10 años, el 70 u 80% de las personas que padecen una anorexia nerviosa o una bulimia nerviosa se recuperan, mientras que la cronicidad se sitúa alrededor del 10 o 20% de las personas afectadas por un trastorno de la conducta alimentaria.